Consumo eléctrico

Calefactor o aire acondicionado en modo calor: ¿cuál gasta menos?

Dar ese calor con una resistencia cuesta 50,40 € al mes (201,60 € en una temporada de 4 meses). El mismo calor con una bomba de calor de clase A+ cuesta entre 10,96 y 12,60 € al mes. Al precio de los últimos meses, la resistencia se iría a 64,80 € al mes.

Datos: calculadora de calefacción eléctrica de calculaCasa · actualizado 2026-10-27

W

La del calefactor, radiador o emisor que calentaría la habitación.

Horas a plena potencia equivalentes: un emisor con termostato arranca y para, así que no son las horas que está enchufado.

La calefacción no se usa los doce meses: contarla sobre el año entero triplica la cifra.

€

Por defecto, la media de la última temporada de calefacción (dic. 2025 a mar. 2026), sin impuestos.

Con resistencia, al mes

Con bomba de calor

El mismo calor con un equipo de clase A+ cuesta 10,96 a 12,60 € al mes: entre el 21,7% y el 25% de lo que cuesta la resistencia. La resistencia no puede mejorar, porque convierte cada kWh en un kWh de calor y ahí se acaba.

Calor que hay que dar, al mes
360,00 kWh
Resistencia, temporada de 4 meses
201,60 €
Bomba de calor, misma temporada
43,83 a 50,40 €
Diferencia en la temporada
151,20 a 157,77€

Si el kWh se queda como ahora

La cuenta de arriba usa 0,14 €/kWh. A 0,18 €/kWh, que es la media de agosto a octubre de 2026, sin impuestos, la resistencia se iría a 64,80 € al mes y 259,20 € en la temporada. La proporción entre las dos opciones no cambia: el precio del kWh sube para las dos por igual.

Este caso

Contexto de esta cuenta

Mucha gente tiene en casa las dos cosas y usa la cara: el aire acondicionado se apaga en septiembre y el calefactor sale del armario en noviembre. La cuenta dice que debería ser al revés, y la diferencia no es pequeña ni depende de la marca.

Un calefactor de 2.000 W encendido 6 horas al día pide 360 kWh al mes y cuesta 50,40 € al mes, 201,60 € en una temporada de cuatro meses. Dar ese mismo calor con un split de clase A+ en modo calor cuesta entre 10,96 y 12,60 € al mes, es decir entre 43,83 y 50,40 € en toda la temporada. En números redondos, lo que la resistencia gasta en un mes el aire lo gasta en cuatro.

El motivo es físico y no admite discusión de folleto: una resistencia convierte cada kWh eléctrico en un kWh de calor y ahí se acaba su recorrido. Una bomba de calor no fabrica calor, lo mueve: coge el que hay en el aire de la calle, aunque esté frío, y lo mete dentro. Por eso entrega varios kWh de calor por cada kWh que consume, y por eso su rendimiento se mide con un número mayor que uno.

Qué cambia en tu caso

Matices que mueven esta factura

  • Cuánto menos depende de la letra de tu equipo

    No todos los splits rinden igual, y la etiqueta lo dice. Con una clase B, el mismo calor de este caso cuesta entre 14,82 y 16,26 € al mes: alrededor de un tercio de lo que cuesta la resistencia. Con una clase A+ baja a una cuarta parte, y con una A+++, a 9,88 € o menos, que es por debajo de la quinta parte. El rango es ancho a propósito, porque cada clase es un tramo y no un número.

  • Lo que no cuenta esta comparación

    El calefactor ya lo tienes y cuesta treinta euros; el split cuesta varios cientos y hay que instalarlo. Esta cuenta compara lo que gasta cada uno funcionando, no lo que cuesta comprarlos. Si ya tienes el aire puesto, la comparación es limpia y la decisión es gratis: usar el mando en modo calor. Si no lo tienes, el ahorro de temporada, entre 151,20 y 157,77 € en este escenario, es lo que hay que poner frente al precio del equipo.

  • El aire no llega a todas las habitaciones

    Un split calienta la estancia en la que está, y poco más: el calor no cruza bien un pasillo con las puertas cerradas. Ahí es donde el calefactor conserva su sitio, que es el de aparato de apoyo puntual en un cuarto donde no hay nada más. Lo que no tiene sentido es usarlo como calefacción principal de una habitación en la que el split sí llega.

  • En los días más fríos la ventaja se estrecha

    El rendimiento de una bomba de calor baja cuando baja la temperatura de la calle, porque le cuesta más encontrar el calor que tiene que mover. El SCOP de la etiqueta corresponde a la temporada de calefacción media del reglamento europeo, que no es el clima de ningún sitio concreto de España. En un invierno duro la ventaja se reduce; sigue siendo ventaja, pero no es la misma en Málaga que en Burgos.

  • La misma cuenta, con la luz de este otoño

    Las cifras de arriba van a 0,14 €/kWh sin impuestos, que es lo que costó de media la última temporada de calefacción completa. La luz ha subido este otoño: a 0,18 €/kWh, también sin impuestos, el calefactor de este caso se iría a 64,80 € al mes y 259,20 € en la temporada, y el split a entre 14,09 y 16,20 € al mes. La proporción entre los dos no cambia, porque el precio del kWh sube igual para los dos.

Preguntas frecuentes

Preguntas sobre este caso

¿Qué gasta menos, un calefactor o el aire acondicionado en modo calor?

El aire acondicionado, por bastante. Con 2.000 W de calefactor 6 horas al día son 50,40 € al mes; el mismo calor con un split de clase A+ cuesta entre 10,96 y 12,60 €. En la temporada completa, entre 151,20 y 157,77 € de diferencia.

¿Por qué gasta tanto menos si los dos son eléctricos?

Porque hacen cosas distintas. El calefactor fabrica calor quemando electricidad en una resistencia, y de ahí no puede pasar de un kWh de calor por kWh consumido. La bomba de calor mueve calor que ya existe en el aire de la calle hacia dentro de casa, y mover sale más barato que fabricar.

¿Y si mi aire acondicionado es viejo?

Sigue ganando, aunque por menos. Un equipo de clase B, que es de los flojos en calefacción, cuesta entre 14,82 y 16,26 € al mes frente a los 50,40 del calefactor. La letra de la etiqueta te dice en qué tramo estás.

¿El aire acondicionado calienta de verdad en invierno?

Si es un equipo reversible, sí: lleva bomba de calor y es para lo que está pensado el modo calor del mando. Lo que ocurre es que rinde menos cuanto más frío hace fuera, y que en los días de helada puede necesitar parar unos minutos para desescarchar la unidad de la calle.

¿Entonces tiro el calefactor?

No hace falta. Tiene sentido como apoyo corto en una habitación donde no llega el aire, o para los primeros minutos de una mañana suelta. Lo caro es usarlo todos los días como calefacción principal de una estancia donde el split sí llega.